Home / viral / Taxista llegó a la casa y tocó el claxon, como vio que nadie salía se asomó por la ventana

Taxista llegó a la casa y tocó el claxon, como vio que nadie salía se asomó por la ventana

Todos tenemos siempre una historia que contar, sin embargo frente a los ojos de un taxista que vive constantemente trasladando personas de un destino a otro, sin duda las historias es lo que le sobran, hoy queremos compartir una de ellas con ustedes. Esta historia fue publicada en las redes sociales por un hombre que trabajó muchos años como taxista en Nueva York y nos ha tocado lo más profundo de nuestros corazones.

ANUNCIO

“Todo comenzó un día cuando me llamaron de una dirección extraña. Llegué al destino y toqué el claxon ansioso porque era mi último encargo del día, cuando vi que nadie salía empecé a impacientarme y toque otra vez el claxon, pero antes de marcharme decidí que tal vez debería acercarme y tocar el timbre.

screenshot_1

Una pequeña anciana salió a recibirme con una maleta y cuando miré dentro de la casa me di cuenta de que los muebles estaban cubiertos por sabanas, no había cuadros ni televisor y sobre todo pude observar una pequeña caja de recuerdos en una esquina.

screenshot_2

La mujer me pidió que llevara su maleta al coche, así lo hice y volví para ayudarla a bajar las escaleras. Me dio las gracias por ser tan amable y le contesté que trataba  a todos mis clientes como si se tratara de mi madre.

screenshot_3

 Seguidamente le pedí la dirección a la que íbamos y me la dio pero me hizo una solicitud extraña, me pidió que no tomara el camino del centro y cuando le expliqué que daríamos demasiadas vueltas por otro camino me contestó que no estaba apurada pues iría al hospicio.

screenshot_4

Me quedé mudo cuando dijo estas palabras, para quienes no lo saben, un hospicio es un lugar donde las personas van a morir, por esta razón apagué el taxímetro y comencé a recorrer a ciudad por otra ruta. Las siguientes dos horas fueron las más increíbles de mi vida, paseamos por la ciudad y me enseñó donde había trabajado como recepcionista. Visitamos diversos lugares y me mostró donde había vivido con su esposo cuando eran jóvenes, incluso el estudio de danza al que había asistido de pequeña.

screenshot_5

Cuando pasamos por algunas calles me pidió que condujera muy despacio y la pude ver asomada por la ventana como una niña curiosa sin hablar. Al final de la noche la anciana me dijo que estaba cansada y que era hora de llevarla a su destino. El hospicio era un lugar muy pequeño y dos enfermeras salieron a recibirla. Me preguntó cuánto me debía y le dije que nada y aunque insistió en que debía ganarme a vida contesté que otros pasajeros vendrían.

screenshot_6

Después de esa noche me he preguntado mil veces ¿Qué habría sucedido si no hubiese contestado esa llamada? ¿Qué habría pasado si me hubiese ido? Todos los días vemos cosas en la calle, sin embargo a veces estamos tan apurados que no nos paramos a contemplar lo bella que es la vida.”

Si te ha gustado esta historia compártela con tus amigos.

ANUNCIO

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Close